EL GRAN ENEMIGO DEL PERDÓN: TÚ

By Rovy Colmenter

Cuando te enfrentas a la decisión si  perdonar o no, en qué piensas.

¿Piensas en los beneficios que traerá esa acción en tu vida o en el daño que te han hecho?

¿Sabes que una u otra posición está definiendo lo que hay en tu interior?

Incluso, puedes determinar quién es tú verdadero enemigo.

Porque el perdón es una decisión que tomamos para liberarnos del peso de la carga y que recae indubitablemente en la sanación de nuestra alma.

Pero el gran enemigo del perdón es nuestro orgullo. Sí, es allí donde se gesta la gran muralla que nos impide escalar hacia la libertad como una especie de indulto que nos otorga el perdón.

Tener un concepto exagerado de nosotras mismas, es lo que nos imposibilita a perdonar a quien nos ha hecho daño, con o sin intención.

He descubierto, porque me ha ocurrido, que en ocasiones he tenido un exceso de estimación hacia mí misma, como si yo fuera el “tapón del océano”, o si nadie pudiera igualarse a mí. He tenido un sentido de merecimiento propio superior a la media. Es allí cuando he caído en las terribles e innumerables excusas para no perdonar.

Pero en este camino que decidí recorrer un día de la mano de Dios, he podido aprender a perdonar y a pedir perdón.

Quiero invitarte a enfrentar a ese gran enemigo, tu propio corazón. Es el corazón endurecido el que retrasa nuestra evolución, nuestro crecimiento.

Es mejor aprender a mirar los maravillosos beneficios del perdón y de esa forma vencer al gran enemigo.

El perdón sana tu alma, cambia tu corazón de piedra por uno de carne, le devuelve la salud integral a tu vida, renueva tu interior, regenera la esperanza, reedifica la sede de la sabiduría y de la inteligencia en tu vida.

Vence el mal con el bien. Perdona, porque tú también necesitarás ser perdonada.

Mi corazón te abraza.

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